I
Trabajo en una escuela primaria, pública, del distrito; se encuentra ubicada …como decirlo…allí donde se dibujan un par de líneas cuando se termina el mapa. Los límites del radio de la escuela se conforman al sur por un basurero municipal, al norte por unas vías muertas.
Barrio de calles de polvo cuando no llueve y calles de barro y piedras después de la lluvia.
Las familias de nuestros alumnos son muy pobres, las casitas de chapa con techos de cartón o nylon abrigan apenas, un puñado de sueños difusos.
Hay una salita, una guardería, un jardín.
¡Oh, región de dolores olvidados y llanto silenciado!
II
En el barrio, si hay solcito, la gente permanece sentada afuera. Se levantan tarde, antes de las diez no encontrás a nadie. (Es una pena verles las caras somnolientas cuando los despertás para recordarles que no asistieron a la entrevista).
Los chiquitos que no consiguieron vacante en el jardín juegan en la calle o trepan los alambres y chapas de sus viviendas.
Una mamá nos dice: tengo una enfermedad en los huesos, no pude ir a la escuela (fue citada por el equipo de orientación debido a las inasistencias de su hija), no pude levantarme de la cama!
- por qué no está haciendo un tratamiento!?
- Y la medicación?
-tengo PAMI, pero no sé dónde ir, no sé qué tengo que hacer…mire…yo no sé leer…
Y el dolor supo que se llamaba mujer.
III
En la escuela estamos preocupados por la fuga del hogar de algunos chicos, sobre todo en fin de semana. Otros tienen como rutina trasladarse unos kilómetros, a la zona de la estación para pedir monedas y dar una vuelta a la calesita. Estos chicos tienen entre siete y nueve años.
El viernes nos juntamos a festejar el día del maestro, en un momento dado la directora me dice:
-pensá algo que mañana vienen los de la sociedad de fomento.
Ella me habla así porque cree que como soy del equipo de orientación debo tener un par de ideas!
-mi respuesta súper lúcida: ¡¿ Y?
- vienen a buscar el metegol que les prestamos, pidamos algo a cambio, no sé, que colaboren con la escuela en algo…
- segunda respuesta lúcida. Ah!
- ellos están en el barrio trabajando en el fin de semana, tienen mucho lugar para instalar juegos, podriamos arreglar la mesa de ping-pong…insiste..
Entonces pensé en Nacho, Sole, Jesús, Daniel que no tienen otra salida más que la fuga del hogar, irse del basurero, alejarse de las vías muertas…
-qué pena que las calesitas no se alquilan, no? – le digo.
- Mirta si arreglamos algo con los de la sociedad de fomento, ¿estaremos empezando a armar una red?
(ella sigue convencida que como soy del equipo tengo algunas respuestas).
Para que se consuman las calles de tierra en el cielo,
Olvide la indiferencia los ojos de los niños
Y caiga el mundo en nuevas redes.
Mirta Castaño. OE.
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